ALIANMISAR se fortalece

ALIANMISAR se fortalece
La Alianza Nacional de Organizaciones de Mujeres Indígenas por la Salud Reproductiva (ALIANMISAR) que inició en el 2006 con diez organizaciones, entre ellas,   Asociación Renacimiento, Rxiin Tnamet, Asociación Pop Jay, Tzununija, Asociación Frente de Salud Infantil y Reproductiva de Guatemala y Majawil Q’ij, ahora se conforma por 94 organizaciones a nivel nacional. Este es un mecanismo de las mujeres indígenas  que se ha fortalecido para la vigilancia ciudadana, la abogacía y el diálogo político a favor de la equidad y el derecho a la salud reproductiva.
Las integrantes de ALIANMISAR llevan a cabo un ejercicio democrático de representación que les permite ejercer vigilancia sobre la gestión pública, respecto a las autoridades, administrativas, políticas, judiciales, electorales, legislativas y órganos de control, así como de las entidades públicas o privadas, organizaciones no gubernamentales que administren fondos públicos y que operen en el país, encargadas de la ejecución de una política, programa, proyecto, contrato o de la prestación de un servicio público relacionado con la salud reproductiva.
La observancia que realizan se refiere a la gestión administrativa, la correcta aplicación de los recursos, la forma como éstos se asignen, el buen manejo, vigilan calidad (como la pertinencia cultural de los servicios), oportunidad y efectividad o la contratación. La vigilancia es preventiva y posterior. En varias ocasiones realizan recomendaciones escritas y oportunas para mejorar la eficiencia y calidad de los servicios de salud, así como la actuación de los funcionarios. Buscan el cambio de políticas, la transformación del trato, la calidad de los servicios y el aumento de los recursos que reciben para garantizar su derecho a la Salud Reproductiva.
Por otro lado, cabe resaltar la importancia de la participación ciudadana para la solución de problemas y el reconocimiento que dan organismos internacionales a esta participación. En 2001 la sesión especial de la Asamblea General de la OEA aprobó la Carta Democrática Interamericana como mecanismo para fortalecer las instituciones democráticas. Refiere que la participación ciudadana en las decisiones relativas a su propio desarrollo es un derecho y una responsabilidad. En varias declaraciones llevadas a cabo en las "Cumbres de las Américas" los Estados se han comprometido con la participación ciudadana en la toma de decisiones. En la Quinta Cumbre, realizada en Puerto España Trinidad y Tobago en 2009, se acordó continuar fortaleciendo la participación ciudadana, de las comunidades y la sociedad civil en el diseño y ejecución de políticas y programas de desarrollo, proporcionando asistencia técnica y económica.