Documentan muertes maternas

ALIANMISAR documenta muertes maternas en seis departamentos

Para conocer los sucesos y consecuencias alrededor de las muertes maternas, la Alianza Nacional de Organizaciones de Mujeres Indígenas por la Salud Reproductiva –ALIANMISAR- realiza visitas a comunidades para conocer aspectos relacionados a las muertes maternas acontecidas:
·         Quiché: La visita se realizó el día 14 de septiembre del año 2010, en la comunidad de Chicabracán I.
·         Alta Verapaz: Comunidad de Chacalte, San Pedro Carcha, visita realizada el 2 de septiembre.
·         Chimaltenango: La visita se realizó el 22 de agosto en el municipio de San José Poaquil.
·         Quetzaltenango: Se visitó la Aldea la Estancia, en Cantel.
·         San Marcos: Se visitó la aldea Majada, en el municipio de Tacaná.
·         Sololá: Santa Catarina Palopó, visita realizada el 14 de septiembre.
Durante el 2009 fueron documentadas otras muertes maternas en comunidades con población indígena.
Según información proporcionada por la suegra de la fallecida en la comunidad Chicabracán I (Quiché), a la señora le faltaba una semana para dar a luz. Repentinamente empezó con dolores en el corazón, en ese momento el esposo no se encontraba en casa, por lo que la señora no quiso ser trasladada al hospital, por temor a irse sola y dejar a sus hijos solos. La señora en compañía de su esposo y otros familiares se trasladaron al hospital de Santa Cruz del Quiché, en donde inmediatamente fue atendida, el parto fue por cesárea, pero lamentablemente la intervención se complicó,  intentaron revivirla. Después de varios intentos ya no reaccionó. El esposo de la fallecida al respecto mencionó: “Los doctores me dijeron que se le reventaron dos venas del cerebro, intentaron revivirla, la primera vez reaccionó, la segunda vez también, pero la tercera vez ya no reaccionó”.
En la Comunidad de Chacalte (San Pedro Carchá, Alta Verapaz), por no contar con el recurso económico, el esposo de la fallecida prefirió que diera la luz en casa. El esposo no tenía trabajo. Según la hermana de la fallecida, si hubo complicación durante el trabajo de parto. La placenta salió media hora después del Recién Nacido, con mucho sangrado y coágulos de sangre. La señora sudaba mucho y el dolor seguía. El señor que la atendió durante el parto, al ver que estaba grave, llamó a la comadrona pero ella ya no quiso atenderla, por su gravedad. La ambulancia llegó dos horas y media después del llamado. La señora falleció camino al hospital. La hija de la fallecida expresó: Mi mamá siempre fue al puesto de salud para que la vieran y también iba con un señor que vendía medicina. El siempre la miraba y le daba mucha medicina, por enfermedad se murió mi mamá”.
En San José Poaquil (Chimaltenango), la señora fallecida vivía con su pareja, cuya profesión es albañil. La familia de escasos recursos está conformada por 10 hijos, la mayor de 19 años. La fallecida trabajaba en su tortillería. La señora acudió a su control prenatal con una comadrona de la comunidad, también visitó el Centro de Salud, en donde la remitieron al hospital de Chimaltenango. Allí estuvo internada dos días. Según información proporcionada por los familiares, no recibió buena atención en el hospital, por lo que decidió retirarse. Estuvo en casa otros dos días y empeoró, por lo que la llevaron al hospital de Chimaltenango, en donde la remitieron al hospital Roosevelt de la ciudad Capital. El esposo de la señora fue informado por la recepcionista que su bebé ya había nacido, para lo cual le tuvieron que practicar la cesárea. Posteriormente, una persona conocida en el Hospital le informó del fallecimiento de su señora. “Mamá….mamá…..mamá…….. Mijo mama ya no está…….” con lágrimas en los ojos (niño de año y medio y hermana de 19 años).
En la Aldea la Estancia (Cantel, Quetzaltenango), la fallecida llevó su control prenatal con una comadrona, además de visitar el centro de salud y el hospital Regional de Occidente. Había decidido dar a luz en la casa pero la comadrona y el esposo al darse cuenta que no lo lograría,   tomaron la decisión de llevarla al hospital. Ella ingresó caminando al hospital, recibida por una enfermera, un día sábado. La intervinieron dos veces con una cesárea. Alrededor del mediodía la enfermera informó al esposo que todo  estaba bien. Posteriormente, los médicos solicitaron al esposo su autorización para operar de nuevo, informaron que en el turno anterior fueron practicantes quienes atendieron a la señora por primera vez, y que necesario quitarle la matriz y salvarla. El esposo expresó: “Cómo es posible que me informaron que ya lograron resolver el parto y todo estaba muy bien y al rato me informan que ella ya murió. El culpable directamente de la muerte de mi esposa es el hospital… tienen razón si en la primera operación hubiera fallecido y no aguantó la operación, se los creería, pero ella falleció después de la segunda operación”.  
 
En San Marcos, la fallecida vivía con su pareja en el municipio de Comitancillo. Un mes antes de dar a luz, fue abandonada por su esposo, dejándola en la casa de sus padres, en la aldea Majada del municipio de Tacaná. La fallecida tenía ya un niño de un año y ocho meses. Por no contar con el recurso económico, prefirió dar a luz en casa de sus padres. Según informe de la comadrona, no hubo complicación durante el trabajo de parto. La placenta salió unos minutos después del Recién Nacido, con sangrado normal. Sin embargo, el dolor seguía, por lo que visitó el Centro de Atención Permanente –CAP- de Tacaná, donde le recetaron medicamento. Días después, la llevaron al hospital, donde la dejaron internada por su estado grave pero ella decidió regresar a su casa, en donde aguantó casi los tres meses después del parto y murió. La señora, decidió irse a su casa, al ver que podía morir y que los familiares no contaban con recursos económicos para sacarla del hospital.
 
En Santa Catarina Palopó (Sololá), la fallecida dejó cinco hijos en la horfandad. Acudió a su comadrona para el control prenatal. Se dedicaba a los oficios domésticos y a lavar ropa ajeno. Durante el parto, fue atendida por su comadrona. Tuvo a su bebé en casa de su madre, inició a las 5:00 de la mañana con trabajo de parto y su bebé nació a las 12.30 horas. Aparentemente, el parto había sido exitoso y la señora se encontraba bien. Sin embargo, a las seis de la tarde, cuando fueron a verla, ya había fallecido. Durante su embarazo, presentaba dolores de cabeza y se acostaba para descansar. La fallecida presentaba problemas de salud, desde que era niña, a veces perdía el conocimiento. “Mi hija no acudió al puesto de salud, ni fue durante todo su embarazo a sus controles. Nadie se acercó a ella para explicarle que es importante buscar ayuda en su estado (solo su comadrona). Igual… no nos entenderían, ni los entendemos porque nosotros no entendemos el castellano” (madre de la fallecida).
 
La muerte materna trae consigo una serie de consecuencias que generalmente se desconocen. En la mayoría de los casos, la muerte materna es considerada como un dato más que pasa a formar parte de las estadísticas. Estas seis muertes dejaron en la orfandad 30 niños; las parejas de las fallecidas o sus familiares adquirieron deudas mayores de Q1,000.00 por gastos de traslado y sepelio; los huérfanos menores, ahora se alimentan de leche en polvo, lo cual constituye uno de los gastos más fuertes para los familiares; otros hijos quedan bajo el cuidado de los abuelos de avanzada edad, quienes no cuentan con los recursos para su manutención; estos niños, por lo general, se quedan sin interés de continuar su educación y abandonan sus estudios; y las niñas mayores, apoyan en cuidar a sus hermanitos, impidiéndole continuar con sus estudios.Las madres eran el centro y organización del hogar. Para la comunidad, la consecuencia principal fue la pérdida de mujeres productivas.
Para el Estado, mitigar el daño de estas muertes, permitiría a los huérfanos continuar sus estudios y evitaría que las familias empobrecieran. Reducir las muertes maternas requiere compromisos políticos, liderazgo, participación multisectorial y asignación de recursos suficientes a la cartera de Salud.